Cómo cuidar nuestras mascotas durante el invierno

Casa, comida y salud serán los aspectos fundamentales que deberemos tener en cuenta.

Todos los años nuestras mascotas que viven en exterior se enfrentan a desafíos con la llegada de los fríos más intensos. Para hacer frente a ello adaptaran su manto (los de pelo largo con más éxito y menos estrés) y exigirán su organismo en un intento por mantener la temperatura normal, generando las calorías necesarias a expensas de una buena alimentación o en caso contrario, consumiendo sus propias reservas corporales. La lluvia, el viento y la nieve generan una exigencia extra que se suma a las bajas temperaturas.

Para todo ello, deberán encontrar en la casa un lugar seco, cómodo y abrigado, reparado del agua y las corrientes de aire.

Una casa ubicada contra el viento, o con una cortina de plástico grueso que aísle la entrada, una buena manta limpia y abrigada y un techo sin fisuras es una alternativa válida. Con nuestro crudo invierno no es un exceso o lujo, sino una necesidad.

Ubicarlo cerca de la vivienda, donde la familia desarrolla su actividad, le brindará un bienestar extra a nuestros amigos de cuatro patas, seres de naturaleza social que pueden incorporarnos como líderes de su grupo, necesitándonos, disfrutándonos y protegiéndonos tanto como a su territorio o al resto de sus pertenencias.

Su alimentación, en estas circunstancias, debe ser reforzada, ya que aparte de proporcionar los elementos que favorezcan el crecimiento de los jóvenes, el correcto mantenimiento de los adultos y las necesidades especiales de la tercera edad, deberán incorporar los nutrientes extras necesarios, para evitar que su condición corporal se vea afectada, perdiendo peso o alterando su sistema inmune.

En cuanto a la salud, frecuentemente hablamos del frío como factor de estrés biológico que genera una situación especial en todos los sistemas de defensas del organismo, sobre todo para los ubicados en las vías respiratorias, que de no contar con las condiciones adecuadas de ambiente, nutrición y sanidad (vacunas) a lo largo del tiempo, serán de los primeros en quebrarse bajo estas circunstancias.

En este periodo del año, cobra una importancia especial la medicina preventiva. Poner al día los refuerzos de vacunas (moquillo, traqueobronquitis infecciosa canina, virosis respiratorias felinas, etc.) antiparasitarios internos y externos, sumado a los cuidados sobre enfermedades de cada paciente en particular (asma felino, enfermedad bronquial crónica, alteraciones osteoarticulares, etc.) le brindara una mayor calidad de vida y longevidad a su querida y especial compañía.

Autor: M.V. Mario Miani

Fuente: www.foyel.com

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